Quien eres

Has dejado de ser quien eras, y ahora solo deseas resignarte y compadecerte de ti misma…Pero no te equivoques, esa no eres tú.

Tienes que dejar el lastre, olvidar el pasado, no pensar más en lo que fue ni en lo que pudo ser, abandonar la frustración y volver al optimismo, la fuerza y el convencimiento de lo que eres y lo que puedes llegar a ser.

Tú no necesitas más tiempo, ya has tenido suficiente tiempo para pensar, ahora es el momento de que actúes.

Hazte a la idea de que el éxito no es definitivo, ni el fracaso es fatal…lo que importa es el valor para seguir adelante. Se consciente de que los resultados vienen cuando les apetece, y que a veces, cuando uno ha sido muy paciente durante mucho tiempo, la respuesta es más paciencia todavía para alcanzarlos.

Todo sucede por una razón, los obstáculos  nos convierten en más poderosos y fuertes, y hay que aceptar los retos. Supérate, mejora y concéntrate en alcanzar tus objetivos…porque es lo que define quien eres.

Empatiza!

La empatía se define como la capacidad de escuchar y comprender los valores, intereses y emociones de los demás y responder a ellos.

Contrario a lo que se suele decir, la empatía no es ponerse en el lugar del otro, es cada uno en su lugar, y comprender sus características.

Las conductas empáticas suponen fundamentalmente comprender los puntos fuertes y limitaciones de los demás, conocer lo que les motiva y desagrada, percibir e interpretar adecuadamente la comunicación no verbal y el tono emocional de los demás.

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Por ello, las pautas para ofrecer una respuesta empática son:

  • Primero se debe reformular lo indicado por el otro, esto va acompañado con  «entiendo, comprendo, ya veo…», que  manifieste que entendemos la situación.
  • Segundo se da nuestra opinión, junto a «sin embargo, yo creo, yo pienso…», aquí es bueno no caer en el «pero», ya que tiene   una connotación negativa que puede destruir la confianza       conseguida en el anterior apartado.
  • Por último, hay que aportar una solución que nos involucre a ambos, acompañándolo de un «por lo tanto…».

La empatía va a ser efectiva cuando se consigue reconocer las emociones de los otros, imaginar cómo se puede sentir, transmitir nuestra percepción, buscar confirmación de lo que siente el otro, respetar el esfuerzo que le supone al otro la situación, y ofrecerle apoyo.

Quiero que sepas

Quiero que sepas que por los sueños se lucha, aunque no siempre salgan a la primera,

que las metas se persiguen lo q haga falta hasta que se alcanzan,

que el trabajo duro y el esfuerzo, al final tiene su recompensa,

que el camino no siempre es fácil, pero quien ha dicho que a ti te vaya lo fácil,

que a las cosas se les dan las vueltas justas, ni una de mas ni una de menos,

que hay q saber pedir perdón, y aceptar las disculpas de los demás,

que la vida se disfruta con los que te importan, porque son los q merecen la pena,

que beses y abraces mucho a quien lo merece, y que cuides a los que te rodean,

que un abrazo quita mas los nervios que todas las palabras del mundo,

y una mirada expresa sin necesitar nada mas,

que las lágrimas de felicidad es lo mejor que hay,

que los sustos y preocupaciones compartidos lo son menos, y las alegrías  son dobles,

que existe alguien que te necesita a su lado, porque tú le haces más fuerte,

y que siempre encuentres un motivo para sonreir, porque para alguien será uno de los motores de su vida.

Porque a veces estas cosas, aunque parecen básicas, se nos olvidan…es  importante recordárnoslas a nosotros mismos, y a la gente que nos acompaña cada día en esta aventura. #bepositive

 

Improvisa!

Los imprevistos… esos que aparecen en tu vida en el peor momento posible, cambiando tus planes sin importarles tu opinión al respecto. Muchas veces ni tan siquiera son culpa tuya, simplemente es estar en el momento inadecuado, en el lugar equivocado.

Y de repente, tu minuciosa planificación de los próximos días, semanas, e incluso meses es tirada a la basura…y ante esta situación tienes dos opciones, resignarte y entristecerte, o plantarles cara, luchar porque se vayan lo antes posible, y adaptar tu vida a la nueva situación.

Mi propia experiencia personal sabe que es difícil no sentir rabia y desilusión ante algo que no esperas, y que supone una alteración en tu rutina…sin embargo, es mucho más fructífero verlo como una nueva oportunidad, un nuevo reto, una superación personal, un crecimiento propio y una fuente de ilusión.

Ante algo que no podemos controlar ni evitar, debemos ser fuertes, optimistas y luchadores. Encontrar la forma de alcanzar la meta inicial, pero tomando un camino distinto que nos lleve a alcanzar nuestro objetivo.

Vivimos en una sociedad donde la queja fácil está de moda, el protestar y el rendirnos lo tenemos como la opción cómoda, y el murmurar y criticar como comodín. Pues bien, desde aquí os quiero invitar a que modifiquéis estos hábitos tan tóxicos, y os atreváis a cambiar el «quejaros» por el «hacerlo con una sonrisa», el «rendirnos» por el «lo voy a hacer», y el «criticar» por el «apoyar a los demás».

Nadie dice que esto sea fácil, al contrario, conseguir recuperar la ilusión y las ganas es lo más complicado del mundo, pero cuando lo consigues, no hay quien te pare. Tu seguridad en ti mismo crece a pasos agigantados, tu confianza en tus capacidades es infinita, y tu visión de la vida es mucho más positiva de lo que era antes.

Cree en ti

Y de repente, llega un día en el que empiezas a creer en ti…un día en el que las dudas que siempre te acompañaban sobre tus capacidades desaparecen…
Ese día en el que la incertidumbre, el no atreverse, y el “¿y si…?”, dejan paso a la seguridad, la confianza, la firmeza y al “¿por qué no?”.
Y entonces comienzas a creer que eres bueno, que se te da bien, que vales para ello, que puedes lograrlo y llegar a ser lo que de verdad quieres. Y lo que antes te parecía imposible, ahora lo ves probable…y lo que nunca pensaste qué harías, ahora no entiendes como no lo hiciste antes.
Has necesitado mucho esfuerzo, ganas, pasión, trabajo…muchas horas de no descansar, de dar un poco más, de avanzar con firmeza, con tu objetivo siempre en la mente.
La confianza en nosotros mismos es algo fundamental para lograr nuestros objetivos con éxito. Hay que tener seguridad en nuestras capacidades y aptitudes, y cambiar la actitud para ir a por nuestras metas con seguridad, y dejar atrás el miedo al fracaso.
Solo tenemos que proponernos algo para lograrlo, creer en nosotros, luchar por nuestros sueños y dejar de lado las dudas, darlo todo por alcanzar nuestras metas… así que, ¿por qué no?

 

Juega en equipo

Para lograr alcanzar nuestras metas, es importante tener en cuenta a la gente que nos acompaña en ese camino.

Familia, amigos, pareja, mentores, entrenadores o compañeros, son los que impulsarán nuestros pies para seguir adelante cuando nuestra cabeza nos invite a parar, los que no permitirán que nos rindamos, los que nos convencerán de intentarlo cuantas veces haga falta hasta conseguirlo.

Son los que van a darnos seguridad y firmeza cuando dudemos, apoyo cuando flaqueemos, confianza cuando creamos que no somos capaces, y su propio aliento cuando no nos quede el nuestro.

Son los que nos dan una perspectiva distinta cuando no encontramos la solución adecuada, los que nos indican otro camino cuando solo vemos paredes en el nuestro, los que con sus palabras nos motivan para que demos un poco más cada día hasta lograrlo.

Habrá muchos días de dudas e incertidumbre, es normal, somos humanos, pero por muy mal que estemos, por muchas lagrimas que derramemos, y el agotamiento que tengamos, hay que seguir intentándolo, porque no intentarlo es de mediocres…Y TÚ NO ERES MEDIOCRE.

Así que rodéate de gente a la que le importas, que camine contigo, o corra a tu lado si es preciso, que no te permita retroceder ni mirar para atrás, y que te aporte una perspectiva que permita ampliar tus horizontes, porque esa gente es la que te ayudará a alcanzar tus sueños…

 

Reinvéntate

Cuando no encontramos una motivación por la que continuar hacia delante, nos damos cuenta de que alcanzar nuestros sueños no es fácil, se trata de un camino duro, lleno de baches y distracciones, de intentos fallidos, ganas de abandonar, lágrimas y momentos duros… pero todo esto hace que cuando se consiga merezca mucho más la pena.

Tienes que visualizar quién quieres ser, lo que quieres ser, y qué quieres lograr, y decidir ir a por ello hoy, no mañana, dentro de un mes o un año… hoy.

Y no basta con quererlo un poco, tienes que quererlo hasta dar el último aliento que tengas, hasta la última gota de sudor, seguir cuando te duela todo, o el cansancio no te permita pensar con claridad…es en ese momento cuando tienes que tomar una decisión, ceder y fracasar, o dar todo lo que tienes y seguir luchando por tu sueño.

Es mejor mil fracasos, puesto que significa que lo intentaste y fuiste a por ello, que no probar, porque significa que no creíste en ti. No importa cuántas veces caigas, lo que de verdad importa es cuantas seas capaz de levantarte y seguir adelante, y perseguir aquello que deseas y necesitas como respirar.

Se trata de tener fe, de que el dolor no te supere, de sacrificar lo que no importa, y de que el miedo no te domine, porque el miedo no existe, tú mismo te lo generas…eres tú el que tiene que dominarle a él.

Se trata de probar tus capacidades, tu inteligencia, tu forma física, tu creatividad, tu resistencia y tus límites. SE TRATA DE CREER EN TI.